Acompaña a un joven provinciano en su viaje hacia la capital durante la convulsa Revolución de 1854, en busca de fortuna y gloria. La desilusión urbana choca con las ingenuas aspiraciones del protagonista, quien experimenta en carne propia el oportunismo político y el periodismo sin escrúpulos. En su ascenso y caída, la narrativa disecciona con bisturí el espejismo de la vida en Madrid frente a la paz del mundo rural. Una novela de aprendizaje que expone las contradicciones entre el idealismo juvenil y el pragmatismo feroz.