La vida de un joven estudiante se cruza con la de un hombre humilde en una Madrid vibrante y caótica, marcando el inicio de una formación vital llena de carencias y aprendizajes. Con una observación psicológica minuciosa, la novela retrata la lucha por la supervivencia y la dignidad en medio de un entorno urbano que no perdona la debilidad económica.