Cuando la personificación de la riqueza recupera la vista, el orden social se invierte y los hombres de bien comienzan a prosperar mientras los parásitos caen en la miseria. El texto examina las raíces de la injusticia económica con una mezcla de esperanza y cinismo, cuestionando si la honestidad humana sobreviviría a una distribución perfecta de los recursos materiales.