Norte grande Norte grande

Norte grande

Juan Eduardo Cirlot escribió Nebiros, la única novela en su obra, en el verano de 1950. Su editor debía de haber sido José Janés, pero la censura española no autorizó la publicación por considerarla «de una moralidad grosera» y «repugnante». En el epílogo, Victoria Cirlot explica las vicisitudes de este manuscrito que ha permanecido olvidado y perdido durante más de medio siglo para retornar fantasmagóricamente justo en el centenario del nacimiento del poeta.

Nebiros relata el paseo nocturno de un personaje por los prostíbulos de una ciudad portuaria, nunca nombrada, dentro de un clima denso y agobiante. Las calles, los bares, la gente, las prostitutas, son percibidos por un ojo que traspasa las fronteras de lo real para alcanzar las zonas de la alucinación. Las imágenes del mundo exterior se confunden con los monólogos interiores del protagonista a través de los cuales el lector asiste a una concepción del mundo, profundamente nihilista y abismada en el problema del mal. El nombre que da título al libro es el de un demonio y ciertamente infernal es el viaje propuesto. La novela se sitúa en una tradición muy concreta, que no es otra sino la de aquella literatura ocupada en el mal, tan bien diseñada por Georges Bataille.
  • Cover
  • Title page
  • Copyright page
  • Cronología (*)
  • Andrés Sabella su generación, su “Norte Grande”
  • I
  • El ojo se llena de horizonte
    • Juan Zuleta ha gritado: ¡Salitre!
    • Fundación de Antofagasta
    • Los puñales: Silverio Lazo
    • Los puñales: que trata de “El Picoteado” y su amigo “El Rancho”
    • Personaje peligroso
    • Descubrimiento de “Caracoles”
    • Los cateadores
    • Los puñales: sanguínea
    • Los puñales: “El Colorado” se acerca al llanto
    • El”79”
    • Veneno de color
    • Hombres en las huellas
    • “El rey del salitre”
    • Elegía de las muías “Vareras”
    • Los “mancomunados”
    • P.O.S.
    • Uno más
    • Mar de 1912 a 1900 y tantos...
    • Recabarren y el pan
    • Tito Soto, varón 1918
    • El mundo en Antofagasta
    • Alabanza del pimiento
    • Las cochinas
    • El “enganchador”
    • El frío es padrino
    • El “capote”
    • “El 137”
    • Oro por latidos
    • Cosas de la sangre: el sudor de la frente...
    • “El calameno”
    • El “cielito lindo”
    • Una huelga
    • Cosas de la sangre: historia de una masacre
    • “La Vuscovich”
    • La ofi cina abandonada
    • Los “18” de mi infancia
    • Cosas de la sangre: “palomear rotos”
    • “La abuela de la revolución”
    • Las “niñas”
    • Las “chatas”
  • II
  • El primer turno
    • Domingo, evocaciones
    • Cierta mañana un “enganche” Cachetadas de sol
    • Biografía del tren
    • Pedro González está triste
    • La pampa al desnudo
    • ¿Diestra o siniestra?
    • La muerte no asusta a nadie
    • “La chana”
    • S.R.I.
    • Aguafuerte nocturno
    • Rosaura tiene un orgullo
    • Los pulmones de Tirso Cantoya
    • La noche en el catecismo
    • Donde Mr. Bark habla de los pampinos que no temen a la muerte
    • Soldado de la I.C.
    • Pampa vieja
    • Donde los hombres son pentagramas
    • La prueba de fuego
    • Cuesta ser hombre
    • En la cárcel se juega con fantasmas
    • Historias a ras de la noche
    • El contraveneno
    • El tiempo no tiene importancia
    • La revolución habla
    • Quitero Tavilo, más aventuras
    • Se ganan las calles
  • Apéndice
  • Notas
  • Vocabulario
  • Bibliografía
  • Indice

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