La majestuosa catedral de Toledo se convierte en el refugio de un revolucionario perseguido que encuentra en sus muros una paz inquietante y contradictoria. Los rincones góticos sirven de escenario para un debate intelectual sobre la religión, la ciencia y el destino de la humanidad doliente. Blasco Ibáñez contrasta la grandiosidad del templo con la decadencia de una sociedad que se aferra a un pasado glorioso pero vacío. Una obra introspectiva y densa que analiza las grietas de una institución milenaria frente a los vientos de cambio.