El entorno idílico de una villa gallega se convierte en el escenario de un triángulo amoroso cargado de tensiones artísticas y sociales. La llegada de un forastero despierta pasiones prohibidas y envidias que amenazan con destruir la aparente calma del lugar. Pardo Bazán utiliza el paisaje como un espejo de las emociones tumultuosas que consumen a sus personajes secundarios y principales. Una novela de matices delicados y conflictos profundos sobre la búsqueda de la felicidad en un entorno restrictivo.