Un diablo rebelde y travieso es liberado de su encierro y, en agradecimiento, decide levantar los tejados de Madrid para destapar sus vergüenzas. Desde las alturas, expone las bajezas, estafas y vicios de todas las esferas sociales con un humor mordaz y sumamente afilado. El desorden se apodera de la noche mientras la decencia fingida queda al desnudo ante la mirada atónita de su rescatador. Un periplo frenético y satírico que no deja títere con cabeza. Una demostración brillante de ingenio que plasma con crudeza el absurdo de la condición terrenal.