La violencia y la decadencia reinan en un remoto rincón de Galicia donde la civilización parece haber sido olvidada por los siglos. Un sacerdote ingenuo se ve atrapado en una red de pasiones bárbaras y caciquismo que amenaza con corromper su pureza espiritual. La naturaleza salvaje actúa como un personaje más, devorando la moralidad en este clásico insuperable del naturalismo español.