Un príncipe arrogante intenta burlar a la muerte organizando un baile de máscaras mientras su reino es aniquilado por una plaga sangrienta. La opulencia de los salones se convierte en una trampa mortal cuando una figura desconocida irrumpe en la celebración. La alegoría de Poe sobre la inevitabilidad del destino se despliega con un lenguaje visual rico y aterradoramente bello. Nadie escapa al reloj de ébano que marca el final de la vida, ni siquiera tras los muros más altos.