La suntuosidad de la Italia renacentista y las sombras del Vaticano sirven de marco para este relato sobre la familia más controvertida de la historia. Entre banquetes fastuosos y alianzas sangrientas, la ambición de los Borgia se despliega como una fuerza de la naturaleza. Blasco Ibáñez retrata la lucha por el poder supremo y los deseos carnales que consumieron a un linaje rodeado de arte y pecado. Una inmersión profunda en una era donde la belleza y la crueldad caminaban de la mano bajo el sol romano.