La tragedia golpea a una familia dividida por el abismo insalvable entre el dogmatismo religioso y el pensamiento científico más puro. León Roch se convierte en el epicentro de un conflicto moral que cuestiona la posibilidad de la felicidad en un entorno dominado por el fanatismo. Galdós analiza con bisturí la intolerancia de una sociedad que castiga a quien se atreve a pensar diferente.