Un cementerio marino. Policías corruptos. Hombres de éxito y gustos exquisitos que nunca se manchan las manos, para eso existen los parias. Próceres arruinados por hijos yonquis. Habitantes de la exclusión que han hecho de la desaparición de cadáveres su modo de vida. Existencias rotas en unos márgenes de la sociedad que cada vez se hacen más grandes y acogen a más personas, donde las drogas son el único medio de paliar la desesperación y el fracaso. En suma, el mundo que vivimos tal cual es.
Un relato turbio, atravesado por un lirismo conmovedor, que derrama literatura en cada frase. Una lectura que no dejará indiferente a nadie que se asome a ella.
- II. VERSIONES Y PARÁFRASIS (TEATRO DIDÁCTICO)
- Doña Endrina, poemas de Juan Ruiz, arcipreste de Hita
- Picaresca, fragmentos de la novela picaresca española en dos trancos
- El Periquillo Sarniento, de J. J. Fernández de Lizardi
- La pícara Justina, de Francisco López de Úbeda
- III. TEORÍA ESCÉNICA: EDUCACIÓN Y ENTORNOS CULTURALES
- Las funciones teatrales
- El escenario vacío
- I. Polis y democracia
- II. Marx, Freud, Einstein
- III. Civilización de imágenes
- IV. Por aprehender el pasado
- V. La comunicación integra el conjunto
- VI. Comunicación y burocracia
- VII. El teatro y los servicios públicos
- VIII. Teatro y manipulación
- IX. La política, arte visual
- X. El retorno a los veintes
- XI. El ojo de Buñuel
- XII. El genio en la libertad
- XIII. El pulso de la cultura
- XIV. Telones, rol y cultura
- XV. Cultura y Estado
- XVI. Arte y melancolía
- XVII. Fiesta y cultura
- XVIII. Arte, política y neurosis
- XIX. Neurosis y porcentajes
- XX. De lo sublime y lo ridículo
- XXI. Arte y sistemas
- XXII. Los muros sexenales
- XXIII. Que seis años no es nada
- XXIV. Naturalismo, burocracia y imitación
- XXV. Los muros de lamentaciones
- XXVI. El paternalismo dinosaurio
- Información igual a educación
- I. Imagen interna, imagen externa
- II. Magisterio y vocación de servicio
- III. Palabras y fantasmas
- IV. La levita raída del siglo XIX
- V. En teatro, también educar
- VI. El teatro infantil
- VII. El teatro estudiantil
- VIII. El teatro con estudiantes
- IX. El proceso receptivo
- X. De dramas y dramaturgias
- XI. De los dramaturgos nacionales
- XII. Estado y dramaturgia
- XIII. El autor de teatro
- XIV. Ionesco y los mexicas
- XV. Dramaturgia y dirección
- XVI. El ojo y la cerradura
- XVII. Teatralizar para rehumanizar
- XVIII. El hombre objeto
- XIX. Del teatro a la TV, ¿tránsito o éxodo?
- XX. Las palabras cinematográficas
- XXI. La cámara y el micrófono
- Al filo del pretexto
- I. Las sociedades cainitas
- II. Todo espectáculo educa: bieneduca o maleduca
- III. Educar para el trabajo, no para el consumo
- IV. Arte, empresa e industria
- V. La falta de autocrítica
- VI. Redescubrimiento del teatro
- VII. Teatro popular, redundancia
- VIII. La crítica al tanteo
- IX. El teatro y su crítica
- X. Arte y política, materias racionales
- XI. Objeto de la crítica
- XII. Crítica y sensibilidad
- XIII. Crítica y arte
- XIV. Generaciones devoradas
- XV. Teatro y conciencia
- IV. ARTE Y CIRCUNSTANCIA
- I. La historia y el teatro
- II. Erwin Piscator
- III. El artista Julio Bracho
- IV. Antonin Artaud
- V. El actor de teatro
- VI. Mímesis de la actuación CADAC
- VII. Los actores en la historia
- V. LAS SEÑALES CADAC
- Foros e improvisaciones
- El momento especial
- Los tres sectores teatrales
- Los centros de capacitación teatral en México
- Réquiem por La Cabra
- Los conjuntos del actor
- Señales CADAC que constituyen la personalidad de Zoon Theatrycon
- Fellini y el rito fúnebre de la TV
- Homenaje a Calder