Willy, como todos los chicos de su edad, sueña con tener una motocicleta, pero no una cualquiera. El desea la mejor de todas. Una motocicleta que sea diferente a la de los demás, que sea especial y única. Un día, mientras los chicos jugaban y él los observaba, corrió a decirle a su madre su idea. Esta lo animó a hablar con su padre para que le cumpliera su deseo, pero su padre le explicó que solo tenía dinero para una motocicleta usada o de poco precio. Willy se disgustó mucho. Mientras pasaba su enojo, miran=ba y miraba la motocicltea que le regaló su padre y decidió convertirla en la mejor de todas, tal y como él la había soñado.