Un hombre sumido en el duelo recibe la visita de un ave negra que se convierte en el eco de su propia desesperación. Cada graznido es una puñalada de realidad que le recuerda que el amor perdido no regresará jamás del reino de las sombras. El ritmo hipnótico de los versos sumerge al lector en una espiral de locura y melancolía que no tiene salida. Un poema icónico que personifica el tormento eterno del recuerdo y la soledad del alma humana.