La voluntad de una mujer se impone como una fuerza de la naturaleza en esta historia sobre el sacrificio, la castidad y el instinto maternal sublimado. Tula rige los destinos de su familia con una mano de hierro y un corazón que arde en secreto, renunciando a su propia vida para dar vida a los demás. La novela es un duelo constante entre el deber moral y el deseo humano, situada en un ambiente de provincia donde los silencios gritan más que las palabras. Un retrato femenino inolvidable que encarna la lucha eterna entre la santidad y la pasión terrenal.