Una colección de cuentos que funciona como un espejo deformante de la vanidad y la hipocresía que rigen las interacciones sociales más banales. El autor utiliza el humor negro para diseccionar a personajes que, en su búsqueda de importancia, terminan revelando su patética y entrañable fragilidad. Son narraciones breves que golpean con la precisión de un escalpelo, mostrando que bajo las apariencias siempre palpitan las mismas miserias. Una lectura deliciosa y punzante que demuestra por qué Clarín es un observador inigualable de la condición humana.