Un libro del padre Kentenich, con valiosos aportes del P. Humberto Anwandter, para lograr el equilibrio en la tensión entre contemplación y acción, entre mística y ascética, para sentirnos en casa en la realidad del más allá, sin abandonar el mundo.
El P. Kentenich entrega acá algunas indicaciones para prepararse a recibir las gracias de la contemplación.
Con él rezamos y pedimos a la Virgen María:
“de la contemplación llegaste a ser maestra, en la entrañable intimidad de tu entrega a Dios. Así quieres formar en tu santuario una legión de hombres que recen en los desiertos del mundo; quieres conducirnos a las supremas alturas del amor para que en la lucha te seamos fieles.