Antes de viajar al Caribe, Andrea está convencida de que solo quiere visitar Puerto Rico y pasar tiempo con sus abuelos. Molesta por un destino que no eligió, llega a la tranquila isla de Saint John, donde descubre un lugar muy especial: no existen los semáforos. Intrigada por este misterio, emprende una aventura que la llevará a comprender que las señales más importantes no siempre están en las calles, sino dentro de cada persona. A través de encuentros llenos de imaginación, la convivencia con su hermano Ricardo y las experiencias vividas en la naturaleza, Andrea aprende a detenerse, respirar y pensar antes de actuar. Andrea y la isla sin semáforos es un tierno cuento infantil sobre la inteligencia emocional, el autocontrol, la paciencia y la empatía, que invita a niños y familias a descubrir que el verdadero semáforo que guía nuestras decisiones vive en el corazón.