En medio del asedio carlista a Bilbao, la valentía se manifiesta de las formas más inesperadas en el fragor de las trincheras. La guerra se convierte en el escenario donde se forjan caracteres y se revelan las debilidades más profundas de los combatientes. Galdós logra un equilibrio perfecto entre la épica militar y el drama íntimo de los soldados.