Un erudito se obsesiona con la figura de Benedicto XIII, el Papa Luna, mientras vive su propia historia de amor frente a la inmensidad del mar de Peñíscola. La narrativa salta entre los siglos para unir las intrigas eclesiásticas del pasado con los anhelos espirituales del presente. Blasco Ibáñez construye un relato lleno de misticismo y aventura histórica, donde el océano actúa como el único testigo eterno de las ambiciones humanas. Una exploración fascinante sobre la rebeldía, la fe y la persistencia de las leyendas que sobreviven al tiempo.