Un joven heredero de una familia conservadora se ve arrastrado por una pasión irrefrenable que desafía todas las normas morales de su comunidad. El aroma dulce y embriagador de los campos de naranjos sirve de cómplice para un amor que amenaza con dinamitar su carrera política y su futuro social. El conflicto entre el deber y el deseo alcanza niveles trágicos mientras el paisaje valenciano observa impasible la caída del protagonista. Una novela sensorial y melancólica sobre las cadenas de la tradición y el fuego devorador del primer amor.