Bajo el disfraz de la masculinidad, las ciudadanas atenienses ejecutan un golpe de estado administrativo para instaurar un régimen de igualdad absoluta y propiedad compartida. La comedia explora las contradicciones de las ideologías radicales con un tono burlesco, poniendo en duda si la gestión femenina puede corregir los vicios arraigados de una democracia en crisis.