La pasión carnal y los juegos de la seducción en la antigua Roma se despliegan en versos inmortales llenos de ingenio y audacia. Un joven poeta relata sus conquistas, desengaños y estratagemas para evadir maridos celosos y ganarse el favor de sus amantes. Con un tono lúdico y descarado, la obra desafía las rígidas normas morales de la época imperial, celebrando el goce terrenal sin remordimientos. Deléitese con la frescura eterna de la poesía amorosa clásica que sigue palpitando con deseo y vitalidad.