Un experimento racional sobre la crianza de un hijo se convierte en una tragicomedia cuando las leyes de la lógica chocan frontalmente contra la imprevisibilidad del amor. El autor juega con las convenciones narrativas para burlarse de la pedantería académica y la rigidez de quienes pretenden controlar la naturaleza humana. Es una reflexión brillante y llena de paradojas sobre la imposibilidad de reducir la existencia a un manual de instrucciones o a una fórmula científica. Una lectura que desafía la inteligencia y celebra el desorden vital de los sentimientos.